AMNESTY INTERNATIONAL PUBLIC STATEMENT

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Nobel Peace Prize shows Colombia must not close the door on hopes for peace with justice

7 October 2016, 11:34 UTC

Today’s awarding of the 2016 Nobel Peace Prize to Colombian President Juan Manuel Santos underscores the expectation that Colombians will persevere in their search for peace with justice, Amnesty International said. 

“Millions of Colombians still demand peace and justice. Today’s announcement honours not only the initiative taken by President Santos and his government, but many others both within Colombia and beyond who are seeking a path to peace with justice,” said Salil Shetty, Amnesty International’s Secretary General.

Millions of Colombians still demand peace and justice. Today’s announcement honours not only the initiative taken by President Santos and his government, but many others both within Colombia and beyond who are seeking a path to peace with justice.
Salil Shetty, Amnesty International’s Secretary General


“We hope today’s announcement will embolden the parties to continue efforts to reach a definitive peace agreement that ensures the right of victims to truth, justice and reparation and brings an end to the human rights violations that have marked the armed conflict.

“Human rights abuses continue in Colombians’ everyday lives, and have a disproportionate impact on marginalized groups, particularly Indigenous, Afro-descendant and peasant farmer communities, as well as people defending human rights, including community leaders, trade unionists and land rights activists. Any peace agreement will only be effective in the long term if it is implemented in very close consultation with the groups most affected by this bloody conflict for decades.

“Today’s Nobel Peace Prize should bolster efforts to end violations and abuses committed during Colombia’s other ongoing conflict, with the ELN armed group, and push the Colombian authorities to take more effective steps to end violations committed by paramilitaries.”

Human rights in Colombia in 10 numbers


7.9 million – victims of the armed conflict, almost half of them are women. (Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, UARIV, September 2016)


6.9 million – victims of forced displacement. (UARIV)


267,000 – conflict-related killings, mostly of civilians. (UARIV)


4,392 – victims of possible extrajudicial executions recorded by the Office of the Attorney General (Office in Colombia of the UN High Commissioner for Human Rights, March 2016).


46,386 - victims of enforced disappearance (UARIV).


29,622 - kidnappings (UARIV).


11,062 - victims of anti-personnel mines and unexploded ordnance (UARIV)


8,022 – child soldiers used by paramilitaries and guerrilla groups. (UARIV)


63 - human rights defenders, including Indigenous, Afro-descendant and peasant farmer leaders, killed in 2015. Fifty-two in the first nine months of 2016. (We Are Defenders Programme).


20 – trade union members killed in 2015 (The National Trade Union School, Escuela Nacional Sindical)

 

 

 

El Premio Nobel de la Paz demuestra que Colombia no debe cerrar la puerta a la esperanza de una paz con justicia

7 octubre 2016, 11:34 UTC

El Premio Nobel de la Paz 2016 concedido hoy al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, subraya la expectativa de que los colombianos y las colombianas perseverarán en su búsqueda de una paz con justicia. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional. 

“Millones de colombianos y colombianas siguen reclamando paz y justicia. El anuncio hecho público hoy honra no sólo la iniciativa tomada por el presidente Santos y su gobierno, sino a muchas otras personas que, tanto dentro de Colombia como fuera de sus fronteras, buscan un camino para una paz con justicia”, ha declarado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

Millones de colombianos y colombianas siguen reclamando paz y justicia. El anuncio hecho público hoy honra no sólo la iniciativa emprendida por el presidente Santos y su gobierno, sino a muchas otras personas que, tanto dentro de Colombia como fuera de sus fronteras, buscan un camino para una paz con justicia.
Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.


“Confiamos en que el anuncio de hoy anime a las partes a continuar con los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz definitivo que garantice el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, y ponga fin a las violaciones de derechos humanos que han caracterizado el conflicto armado.”

“Los abusos contra los derechos humanos siguen afectando a la vida cotidiana de los colombianos y las colombianas, y tienen un impacto desproporcionado en los grupos marginados, especialmente las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, así como en las personas que defienden los derechos humanos, entre las que se encuentran líderes comunitarios, sindicalistas y activistas que defienden el derecho a la tierra. Para ser efectivo a largo plazo, todo acuerdo de paz tendrá que implementarse en muy estrecha consulta con los grupos que, durante décadas, se han visto más afectados por este sangriento conflicto.”

“El Premio Nobel de la Paz otorgado hoy debe reafirmar los esfuerzos por poner fin a los abusos y violaciones de derechos humanos cometidos durante otro conflicto en curso en Colombia, el que se mantiene con el grupo armado ELN, y debe impulsar a las autoridades colombianas a tomar medidas más efectivas para terminar con las violaciones de derechos humanos cometidas por paramilitares.”

Los derechos humanos en Colombia en 10 cifras


7,9 millones: víctimas del conflicto armado, casi la mitad de ellas mujeres. (Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, UARIV, septiembre de 2016)


6,9 millones: víctimas de desplazamiento forzado. (UARIV)


267.000: homicidios relacionados con el conflicto, en su mayoría de civiles. (UARIV)


4.392: víctimas de posibles ejecuciones extrajudiciales registradas por la Fiscalía General de la Nación (Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, marzo de 2016).


46.386: víctimas de desaparición forzada (UARIV).


29.622: secuestros (UARIV).


11.062: víctimas de minas terrestres antipersonal y artefactos explosivos no detonados (UARIV)


8.022: niños y niñas soldados utilizados por los paramilitares y la guerrilla. (UARIV)