AMNESTY INTERNATIONAL PUBLIC STATEMENT

 Al pié en castellano:

Colombia: Nueva ley dirigida a abordar la impunidad por los delitos de violencia sexual relacionados con el conflicto

AMR 23/024/2014

19 June 2014

Colombia: new law aims to address impunity for conflict-related crimes of sexual violence

A new law, which was signed-off by President Juan Manuel Santos on 18 June, could, if effectively implemented, contribute to bringing to justice those suspected of criminal responsibility in conflict-related crimes of sexual violence, Amnesty International said today.

Although Congress watered down the original text, the law still breaks new ground in Colombia by defining crimes of sexual violence as war crimes and also as crimes against humanity.

The law addresses a number of specific practices, which continue to be carried out in the context of the long-running armed conflict, including sexual slavery and sexual exploitation, as well as enforced practices of sterilization, prostitution, abortion, pregnancy and nudity. The law also provides for the non-applicability of statute of limitations with regard to genocide, crimes against humanity and war crimes.

It also sets out criteria for investigating sexual crimes, and on protecting survivors and guaranteeing their anonymity and their right not to be discriminated against by the authorities because of their sexual behaviour or orientation. The law also ensures that survivors will have priority access to free health services.

Rape and other forms of sexual violence have been one of the defining features of the conflict committed principally, but not exclusively, against women and girls, by all the actors in the conflict – the security forces, paramilitaries, and guerrilla groups. Colombia’s Constitutional Court has defined sexual violence as “a habitual, extensive, systematic and invisible practice in the context of the Colombian armed conflict”.

The armed conflict has also been marked by shocking levels of impunity for sexual crimes, and very few of the perpetrators have been identified, let alone brought before the courts. The knowledge that they can simply get away with it has only served to embolden the perpetrators to carry out further attacks.

Amnesty International has repeatedly documented the legal and political obstacles that survivors of conflict-related sexual violence in Colombia continue to face in their fight for justice, and the failure of the authorities to support them, including by not providing effective medical and psycho-social assistance.

This legislation could become an important tool in the fight against impunity for conflict-related sexual crimes, and contribute to ensuring that survivors of sexual violence are treated with dignity by the justice system, but only if the Colombian authorities implement it effectively.

The law “to guarantee access to justice for victims of sexual violence, especially sexual violence in the context of the armed conflict” was presented to the Colombian Congress in 2012 by legislators Iván Cepeda and Ángela María Robledo and supported by the Office of the Human Rights Ombudsman.

END

http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR23/024/2014/en

 

Amnistía Internacional

Declaración pública

 

AMR 23/024/2014

19 de junio de 2014

 

Colombia: Nueva ley dirigida a abordar la impunidad por los delitos de violencia sexual relacionados con el conflicto

El 18 de junio, el presidente Juan Manuel Santos aprobó una nueva ley que, si se aplica de manera efectiva, podría contribuir a llevar ante la justicia a los sospechosos de ser penalmente responsables de delitos de violencia sexual relacionados con el conflicto. Así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.

Aunque el Congreso diluyó el texto original, la ley sigue abriendo camino en Colombia al definir los delitos de violencia sexual como crímenes de guerra y también como crímenes de lesa humanidad.

La ley aborda una serie de prácticas específicas que siguen llevándose a cabo en el contexto del prolongado conflicto armado, como la esclavitud sexual y la explotación sexual, así como prácticas de esterilización, prostitución, aborto, embarazo y desnudez forzados. La ley establece asimismo la imprescriptibilidad del genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra.

Además establece criterios para investigar delitos sexuales y para proteger a las personas sobrevivientes y garantizar su anonimato y su derecho a no sufrir discriminación por parte de las autoridades a causa de su conducta u orientación sexual. La ley garantiza asimismo que las personas sobrevivientes tendrán acceso prioritario a servicios de salud gratuitos.

La violación y otras formas de violencia sexual han sido uno de los rasgos característicos del conflicto. Las han perpetrado todas las partes enfrentadas –fuerzas de seguridad, paramilitares y guerrillas–, de manera principal, aunque no exclusivamente, contra mujeres y niñas. La Corte Constitucional de Colombia ha definido la violencia sexual como “una práctica habitual, extendida, sistemática e invisible en el contexto del conflicto armado colombiano”.

 

El conflicto armado se ha caracterizado también por unos alarmantes niveles de impunidad por los delitos sexuales, y muy pocos de sus responsables han sido identificados, no digamos ya procesados. El saber que pueden librarse sencillamente del castigo sólo ha servido para que esos responsables se envalentonen y cometan nuevas agresiones.

Amnistía Internacional ha documentado repetidamente los obstáculos legales y políticos a los que siguen enfrentándose, en su lucha por la justicia, las personas sobrevivientes de violencia sexual relacionada con el conflicto en Colombia, y la falta de apoyo de las autoridades que, entre otras cosas, no les proporcionan asistencia médica y psicosocial efectiva.

Esta ley podría convertirse en una importante herramienta en la lucha contra la impunidad por los delitos sexuales relacionados con el conflicto, y podría contribuir a garantizar que las personas sobrevivientes de violencia sexual son tratadas con dignidad por el sistema de justicia, pero sólo si las autoridades colombianas la aplican de manera efectiva.

La ley “para garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasión del conflicto armado”, fue presentada al Congreso colombiano en 2012 por los congresistas Iván Cepeda y Ángela María Robledo con el apoyo de la Defensoría del Pueblo.